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martes, febrero 11

Viviendo a Fernando...

Queridos amigos y amigas:
Fernando ya está en el Cielo. Y ahora lo vivimos de una manera totalmente nueva. Es como siempre, y al mismo tiempo nueva.
Quiero contarles una anécdota.
Una de las veces que fui a visitarlo a Salto, cuando estaba enfermo, salí a caminar un rato. Y caminando se me ocurrió agarrar una piedrita de la vereda. Siempre que voy a algún lugar de viaje, me gusta traerme una piedrita de recuerdo. Cuando recogí esta piedrita me di cuenta que estaba partida por la mitad, en realidad era media piedrita. Inmediatamente comprendí algo en mi corazón. Esa mitad era Fernando, y la mitad que faltaba era yo. Estaba así presente nuestra comunidad sacerdotal. Todo lo que estaba viviendo Fernando, en cierto sentido me pertenecía, siempre fuimos uno en esta comunidad sacerdotal, que llamamos “San José”.
Unos días después, caminando nuevamente por Salto, me dije, voy a recoger otra piedrita, así me la llevo también de recuerdo. Y al recogerla, me di cuenta que era nuevamente media piedrita. ¡Esto me confirmaba lo vivido con la primera que había recogido!
Ahora Fernando está en el Cielo, y en este sentido que les cuento, siento que la mitad de mí está allá.
Esto es una fuerza interior muy grande. El me ayuda a peregrinar hacia la eternidad.


Hace poco más de un mes, celebramos con Fernando, los 40 años de nuestra Alianza con Dios en María. Esta Alianza la hicimos el 19 de diciembre de 1979, en una Misa muy sencilla celebrada por Monseñor Laguna. Allí hicimos para siempre, nuestros votos de obediencia, pobreza y castidad.
Este aniversario fue un día de Fiesta.
Hoy, Fernando, vive la plenitud en el Cielo. Y él se acuerda de cada uno y una de nosotros. El intercede constantemente ante el Señor.
Esta es nuestra paz, este nuestro gozo.
Somos Familia, hijos y hermanos. Somos peregrinos caminando hacia la Plenitud.
Con un abrazo grande,
Martín.
Ituzaingó, 9 de febrero de 2020.

Movimiento Soledad Mariana

"Soledad Mariana" es un Movimiento de espiritualidad mariana y contemplativa, fundado en la Argentina en 1973, por el monje trapense Bernardo Olivera, actual Abad del Monasterio Nuestra Señora de los Ángeles de Azul, provincia de Buenos Aires.