Páginas

martes, mayo 24

LA DIVINA MISERICORDIA EN NUESTRAS VIDAS

El Papa Juan Pablo II partió hacia Dios en las Vísperas de la fiesta de la Divina Misericordia que se celebra el segundo domingo de Pascua. Ese sábado, su secretario celebró la Misa de la Divina Misericordia en el cuarto donde vivía sus últimos momentos el Papa. Y ese día a las 21.37 hs. murió Juan Pablo II, el Grande.
Esta fiesta la había instituido el mismo Juan Pablo unos años antes, inspirado en las palabras del Señor a Santa Faustina Kowalska de que se celebrara en el segundo domingo de Pascua la fiesta de la Divina Misericordia.
Este hecho nos irradia luz. Nos muestra la importancia del mensaje de la Divina Misericordia para el mundo de hoy, y como el Señor en su Providencia se valió de estos dos hijos de la tierra de Polonia para anunciar al mundo esta ¡buena noticia!
Quiero transcribirles dos textos que me gustan mucho y que me hacen reflexionar. Son sobre la actualidad de este mensaje para el mundo contemporáneo y para nuestras vidas de todos los días.
Son los siguientes:

  1. Las palabras que dijo nuestro querido Papa Benedicto XVI en la homilía de la beatificación de Juan Pablo. Toda la homilía fue llena de luz y emoción, solo transcribo unas palabras: "Aquella carga de esperanza que en cierta manera se le dio al marxismo y a la ideología del progreso, él la reivindicó legítimamente para el Cristianismo, restituyéndole la fisonomía auténtica de la esperanza, de vivir en la historia con un espíritu de "adviento", con una existencia personal y comunitaria orientada a Cristo, plenitud del hombre y cumplimiento de su anhelo de justicia y de paz".
  2. El otro texto lo tomo del libro de Jesús María Silveyra que se llama "El camino de la Misericordia" de Editorial San Pablo. Allí habla del último viaje de Juan Pablo a Polonia, en agosto de 2002. En las páginas 121-3 dice: "Puntualmente, comenzó la conferencia de prensa de Navarro Vals, con su acento español, respondió distintas líneas de preguntas, entre las que no faltó el tema de la posible renuncia del Papa por razones de salud (el mal de Parkinson, la artrosis en una rodilla, las secuelas del atentado de 1981, etc…). Navarro Vals volvió a desmentir esas versiones (como lo venía haciendo desde hacía varios meses), señalando aquella repuesta del Papa: "Tampoco Cristo se bajó de la Cruz". Lo esencial de las declaraciones del vocero papal giró en torno a la naturaleza de esta nueva visita a Polonia. Porque, más allá de las connotaciones emotivas que podía tener el viaje, el tema central era anunciar a todo el mundo una verdad que estaba por encima de cualquier otro acontecimiento: "Dios es misericordioso, y nosotros debemos actuar de igual manera con nuestros semejantes". Según Navarro Vals, sería como un hito histórico en su pontificado, con profundas implicancias en la pastoral de la Iglesia, ya que ésta, en su catequesis, debía poner más énfasis en recordar el atributo divino de la Misericordia. Dijo, además que, teniendo en cuenta que buena parte del mundo no es católico, el anuncio de la Misericordia podría servir como fuente de inspiración en las relaciones internacionales y sentar las bases de una nueva antropología cultural.
Confieso que una profunda emoción me embargaba. Porque todo se iba ligando en mi corazón, dando mayor sentido a mi propio "viaje espiritual", donde la Misericordia, Faustina y el Papa parecían estar tejiendo una malla de contención para los problemas del hombre del siglo XXI. De lo individual a lo social. Desde el micromundo al mundo globalizado. Misericordia. Dios nos quiere y desea que amemos como él nos amó (mandamiento que resume toda la ley de Cristo). Dios quiere que partiendo de la Justicia, resolvamos nuestros conflictos basándonos en el Amor. Porque la verdad sin amor, deja de serlo. Porque la justicia, sin amor, se transforma en injusticia. Porque el ejercicio de la autoridad, sin amor, pasa a ser autoritarismo. Porque la libertad, sin amor, se convierte en liberalismo. Porque la integración, sin amor, se transforma en integrismo. Y todos los ismos, al poner énfasis por demás en un aspecto de la palabra, terminan devorando su sentido global. Así, libertad, integración, progreso, orden, justicia y verdad, pierden el equilibrio y se fagocitan entre sí".


Sí: ¡la Divina Misericordia! He aquí un mensaje de esperanza cierta para el mundo de hoy, para nuestras vidas y relaciones cotidianas. El Papa Juan Pablo decía en su encíclica "Dios rico en Misericordia" (Dives in Misericordia, 1980), que en la vida de todos los días nuestras relaciones humanas deben estar marcadas por este don de la misericordia. Y Santa Faustina escuchaba del mismo Jesús decir que la Misericordia es el atributo más propio de Dios.
Qué Jesús Misericordioso ilumine nuestros caminos, y nosotros le sigamos a Él. Él es el Redentor del hombre. Él es nuestra esperanza cierta, como escuchamos de María Magdalena en el Pregón Pascual: "¡Cristo mi Esperanza ha resucitado! ¡Aleluya!".

Martín

Movimiento Soledad Mariana

"Soledad Mariana" es un Movimiento de espiritualidad mariana y contemplativa, fundado en la Argentina en 1973, por el monje trapense Bernardo Olivera, actual Abad del Monasterio Nuestra Señora de los Ángeles de Azul, provincia de Buenos Aires.