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NUESTRA SEÑORA DE LAS MERCEDES (8)

NOVENA (Dia 8)

ORACIÓN INICIAL

     Santísima Virgen de la Merced, Madre nuestra y modelo de los que sufren  persecución o dolor por amor y fidelidad a la Iglesia, escucha nuestros humildes ruegos. Te pedimos por la Santa Iglesia, por el Papa Francisco, por nuestros hermanos necesitados de ayuda y consuelo. Sobre todo por aquellos que sufren enfermedad y persecución, que experimenten el consuelo que reservas a quienes perseveran fieles a las enseñanzas de tu hijo Jesucristo.
En este Año de la Misericordia, danos María, ganar un corazón amoroso y generoso para saber perdonar y para trabajar con firmeza y constancia en la construcción de una comunidad renovada en la que vivamos con alegría el servicio mutuo aprendiendo cada día más a amar como Jesús nos amó.
Modelo nuestro, queremos amar a Jesús como vos lo amas.




MARÍA, MODELO DEL CRISTIANO DE HOY

       ...Los textos del magisterio que hemos consultado nos han mostrado diferentes rostros, aspectos y virtudes de María que la Iglesia y cada cristiano están invitados a imitar y seguir a fin de alcanzar la perfección evangélica.
       Si nuestra consulta hubiera interrogado la larga historia de la espiritualidad mariana, habríamos podido constatar con facilidad cómo en diferentes épocas y lugares se descubrió y mostró uno u otro aspecto de la santidad ejemplar de María. O, si se prefiere hablar de otra manera, cómo María se hizo presente mostrando, según aspiraciones y esperanzas, diferentes virtudes cristianas que el Espíritu deseaba regalar, valiéndose de su ejemplo y mediación, como así también de nuestra libertad y cooperación.
       Valgan, para ilustrar lo recién dicho, estos pocos datos de muestra. En los primeros siglos cristianos se vio y se mostró a María como modelo eximio de una vida consagrada en la virginidad. En los ámbitos monásticos medievales europeos brilló como ejemplo en el orden de la humildad y la obediencia. En el oriente bizantino y eslavo se la presenta como imagen de la sabiduría y la ternura. En nuestra Latinoamérica contemporánea, en consonancia con las aspiraciones de nuestros pueblos, se la descubre como modelo de libertad, contemplación y evangelización integral.
       Cada uno de nosotros, además, sentirá particular atracción hacia uno u otro aspecto de la santidad modélica de María. En esto influye nuestra sensibilidad, educación, historia personal, relaciones, anhelos, experiencias de vida y otras mil circunstancias que la gracia de Dios utiliza como vehículos y mediaciones.
       Cada uno, en última instancia, es el propio juez de la validez de sus opciones en la línea de la imitación mariana. No obstante, los rasgos señalados por la tradición y el magisterio son de alcance universal y hasta pueden servir como criterios para discernir la validez de nuestras inclinaciones individuales. Me explico: pretender imitar a María como modelo de ama de casa y amable vecina, dejando de lado su fe y servicio, sería una lamentable reducción. (B.Olivera. en Siguiendo a Jesús en María)

          La figura de María es un modelo claro y perfecto para los que queremos vivir contemplativamente en el mundo. Ella no defrauda las esperanzas del hombre contemporáneo, sino que, por el contrario, puede ser tomada como espejo de estas esperanzas.
           Y Ella no es una espectadora pasiva de la historia humana. Ella es protagonista junto a Jesús de esa historia, participando de una manera activa y responsable en la obra de la redención.
            María de Nazaret no es mujer dubitativa, indecisa, temerosa. Su sí en la Anunciación fue un sí decidido. María es la mujer fuerte que conoció la pobreza y el sufrimiento, la huída y el exilio. Fue una mujer de acción: no solo escuchó la palabra de Dios sino que la puso en práctica. Fue mujer que amó hasta el heroísmo; sino, mirémosla ahí de pie junto a la cruz. Ella, María, ofrece al cristiano de hoy el modelo perfecto del discípulo del Señor: constructor de la sociedad terrena, pero peregrino hacia la patria verdadera; promotor de la justicia que libera al oprimido y de la caridad que socorre al necesitado, pero sobre todo testigo activo del amor que edifica a Cristo en los corazones.

PAUTAS PARA LA REFLEXIÓN


            ¿María de Nazaret fue espectadora o protagonista de la historia humana? ¿Estamos dispuestos a tomarla como modelo de nuestra vida? ¿Qué nos conduce María como modelo para nuestra vida de cada día?

Presentamos nuestra petición personal y rezamos tres Ave Marías

ORACIÓN FINAL

"Acuérdate, piadosísima Virgen María, que jamás se oyó decir, que ninguno de los que han acudido a tu presencia, implorando tu asistencia y reclamando tu socorro, ha sido abandonado de vos.
Animados por esta confianza, a vos también acudimos Oh ¡Virgen, Madre de las vírgenes! y aún gimiendo por el peso de nuestros pecados, nos animamos a comparecer ante tu presencia soberana. Oh. Madre de Dios, no deseches nuestras súplicas sino más bien escúchalas y acógelas favorablemente, por Jesucristo Nuestro Señor. Amen." 

Movimiento Soledad Mariana

"Soledad Mariana" es un Movimiento de espiritualidad mariana y contemplativa, fundado en la Argentina en 1973, por el monje trapense Bernardo Olivera, actual Abad del Monasterio Nuestra Señora de los Ángeles de Azul, provincia de Buenos Aires.