sábado, marzo 12
miércoles, marzo 2
Carta de la Coordinacion General
Queridos hermanos
No Amamos al
amor…
Cuentan
algunos que San Francisco recorría las calles de Asís gritando esta frase que
nos sigue interpelando a lo largo de los siglos….
En este año Jubilar, Año Santo, Año de
la Misericordia, queremos en María reafirmar nuestro camino de búsqueda y
hallazgo del Señor, nuestro camino de Alianza en María, confiando plenamente en
la Misericordia de Dios.
En 2016 cumplimos 40 años de vida de
alianza. Damos gracias al Padre por aquel 19 de diciembre de 1976 en Luján
donde se realizó la consagración de Soledad Mariana!!!
Esta carta, tiene por motivo invitarlos
al Encuentro de Ejercitadores y Servidores que se realizará el 1, 2 y 3 de
abril en el Colegio Máximo se San Miguel (igual que los años anteriores)
Dando continuidad a lo trabajado en
2015 seguiremos ahondando en el Misterio de la Misericordia y en el llamado del
Papa a ser Misioneros de la Misericordia desde nuestra impronta Mariana y
Contemplativa.
En el Equipo Coordinador General
definimos como lema:
Dialogamos con el Verbo revelado.
Somos familia: hijos y hermanos.
Somos familia: hijos y hermanos.
Pensamos estas jornadas como un
encuentro de familia, un encuentro de Aliados. Bernardo testimonia que la alianza con Dios en
María es la forma más perfecta de devoción mariana, la
gracia que más lo ha hecho crecer en Cristo desde su nacimiento. El nos enseña que la alianza es el
elemento central del plan de salvación porque introduce a los hombres en
la comunión de vida con Dios. Esta
consagración, “es una segregación del pecado para ser santos en el amor y
pertenecer al Padre en su único Hijo. La consagración que nos hace propiedad de
Dios[1].
Nosotros también daremos testimonio
para animarnos unos a otros a seguir en este camino. Camino que iniciamos en el
bautismo y reafirmamos en cada ciclo de alianza dando un Si al Amor.
Para el monje la alianza, presenta tres
momentos claves: reconocimiento, entrega y
vivencia.
-
El vivir
desde una actitud – ejercitatoria- desde el trabajo con las cartas y con la
vida misma, reconociendo y contemplando a Dios todo y todos.
-
La entrega a
María constituye propiamente el acto de la alianza. Con nuestros defectos y
virtudes, desde la propia pequeñez, confiamos y por eso nos entregamos a Dios… o
dejamos que María nos entregue al Señor… con límites y talentos… para que el
Señor siga obrando en nuestras vidas.
Es una donación gozosa
porque se trata de una entrega mutua y sabemos que más allá de nuestras
infidelidades, María corre en auxilio, por eso la llamamos Alianza con Dios "en
María".
-
Estos encuentros
de familia, sirven para compartir vivencias y testimoniar como vamos
experienciando la fe, esperanza y caridad.
Transitaremos estas jornadas desde la
Palabra, con tiempos fuertes de oración; encuentro fraterno entre aquellos que
ejercitamos los diferentes ciclos; charlas; cantos y espacios de compartir en regiones.
Se deben inscribir enviando un mail a
su Coordinador de Región:
Al inscribirse deben dejar:
Nombre, apellido, teléfono y mail (si
lo tienen) porque les vamos a enviar un material de lectura.
Decir que Alianza han hecho: primero,
segundo o tercer ciclo (para organizar los grupos de trabajo)
El costo del Encuentro y forma de pago
lo ven con el Coordinador Regional. Sé que estamos en tiempos económicos
complejos, si alguien puede hacer un aporte mayor lo agradecemos, así podremos
ayudar a otros hermanos. Gracias!!!
Tiene que traer:
Biblia, cuaderno, birome,
sábanas, toallas y repelente.
La dirección de la casa es:
Centro Loyola, Av. Ricardo Balbín 3226, San
Miguel.
Por una cuestión organizativa tenemos
como fecha tope de inscripción el viernes 25 de marzo, así no reservamos
lugares no de más, ni de menos y no pagamos ni
de más ni de menos. Gracias!!!
En
María encontramos el mejor camino para que todos lleguemos juntos al Padre, por
Cristo y en el Espíritu.
Todo
y siempre en María de san José
Killy Romero
lunes, febrero 29
miércoles, febrero 24
lunes, febrero 22
Encuentro en Mexico
Queridos Hermanos
Hoy parten para México María y Malena Nougués y Bernardo, ellos tendrán a su cargo el retiro anual de Soledad Mariana que se realizará el próximo fin de semana en el monasterio de las hermanas trapenses de Michoacán.
Permanezcamos unidos en oración junto a nuestros hermanos que tendrán tanto para compartir de la reciente visita del Papa Francisco. Deseamos que sea un tiempo fuerte de oración, ejercitación y encuentro fraterno.
Cariños guadalupanos
Killy Romero
viernes, febrero 19
domingo, febrero 14
viernes, febrero 12
ENCUENTROS DE SAN JUAN DIEGO EN MORENO- REGIÓN OESTE, por Adrian Gauna
Queridos todos en SM
Feliz comienzo de Cuaresma: camino de misericordia!
Les quiero contar que mañana comenzará en la Parroquia San José, de Moreno, los encuentros de Juan Diego- Que aquí les llamamos “ENCUENTROS JUNTO A LA VIRGEN MADRE DE MISERICORDIA”.
Es una alegría volver a hacer estos encuentros, después de tantos años que los hicimos junto a Martín Serantes. Esta vez lo realizaremos algunos de Región Oeste y también nos acompañará María Nougués (región Centro) en los primeros… Y no dudo que ustedes se harán presentes con su intercesión!
El Párroco está muy animado y contento con esta iniciativa, ya que ayudará a preparar para el Jubileo de la Parroquia (cumple 50 años) y para la fiesta de Dedicación – Consagración del Templo y del Altar el 19 de marzo.
Que la Madre de Misericordia nos regale vivir profundamente este tiempo de Misericordia.
Abrazo grande en ELLA
Su hno
adrián
(Región Bs. As. Oeste – moreno)
PROGRAMA DEL VIAJE DEL PAPA FRANCISCO A MÉXICO Y ESCALA EN CUBA
Queridos hermanos de Soledad Mariana en MÉXICO.
¡Los acompañamos muy especialmente en esta Alegría de la visita del Papa Francisco a sus tierras! ¡Que sea una Visita de mucha Gracia y Bendición!
Viernes 12 de febrero de 2016 (los horarios puestos son los locales)
8.15 – Parte el avión desde el aeropuerto Fiumicino de Roma.14:00 – Escala en Cuba -Raúl Castro encuentra al Papa y lo acompaña hasta el patriarca Kirill
16:15 – Discurso del Papa y del Patriarca. Declaración conjunta
17,10 Francisco parte hacia Ciudad de México. 19.30 – Llegada al aeropuerto internacional “Benito Juárez” de Ciudad de México –
Sábado 13 de febrero
9.30 – Ceremonia de bienvenida en el Palacio Nacional – Visita de cortesía al Presidente de la República.
10.15 – Encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático (Primer discurso del Papa).
11.30 – Encuentro con los obispos de México en la Catedral (Discurso). (
17.00 – Santa Misa en la Basílica de Guadalupe (Homilía).
Domingo 14 de febrero
10.15 – Encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático (Primer discurso del Papa).
11.30 – Encuentro con los obispos de México en la Catedral (Discurso). (
17.00 – Santa Misa en la Basílica de Guadalupe (Homilía).
Domingo 14 de febrero
10.15 – Traslado en helicóptero a Ecatepec. Estado de Morelos.
11.30 – Santa Misa en el área del Centro de Estudios de Ecatepec (Homilía). Ángelus y discurso 14.00 – Almuerzo con el séquito papal en el seminario diocesano de Ecatepec.
16.45 – Traslado en helicóptero a Ciudad de México.
17.15 – Llegada a Ciudad de México.
17.45 – Visita al Hospital pediátrico “Federico Gómez”.
16.45 – Traslado en helicóptero a Ciudad de México.
17.15 – Llegada a Ciudad de México.
17.45 – Visita al Hospital pediátrico “Federico Gómez”.
Lunes 15 de febrero
7.30 – Salida en avión hacia Tuxtla Gutiérrez . Estado de Chiapas.
9.15 – Traslado en helicóptero a San Cristóbal de Las Casas
10.15 – Santa Misa con las comunidades indígenas de Chiapas en el Centro deportivo municipal (Homilía).
13.00 – Almuerzo con representantes de indígenas y el séquito papal.
15.00 – Visita a la Catedral de San Cristóbal de las Casas.
15.35 – Traslado en helicóptero a Tuxtla Gutiérrez.
16.15 – Encuentro con las familias en el estadio “Víctor Manuel Reyna” de Tuxtla Gutiérrez (Discurso).
18.10 – Salida en avión hacia Ciudad de México.
20.00 – Llegada al aeropuerto de Ciudad de México
9.15 – Traslado en helicóptero a San Cristóbal de Las Casas
10.15 – Santa Misa con las comunidades indígenas de Chiapas en el Centro deportivo municipal (Homilía).
13.00 – Almuerzo con representantes de indígenas y el séquito papal.
15.00 – Visita a la Catedral de San Cristóbal de las Casas.
15.35 – Traslado en helicóptero a Tuxtla Gutiérrez.
16.15 – Encuentro con las familias en el estadio “Víctor Manuel Reyna” de Tuxtla Gutiérrez (Discurso).
18.10 – Salida en avión hacia Ciudad de México.
20.00 – Llegada al aeropuerto de Ciudad de México
Martes 16 de febrero de 2016
7.50 – Salida en avión hacia Morelia. Estado de Michoacán.
10.00 – Santa Misa con sacerdotes, religiosas, religiosos, consagrados y seminaristas (Homilía).
15.20 – Visita a la Catedral.
16.30 – Encuentro con los jóvenes en el estadio “José María Morelos y Pavón” (Discurso).
18.30 – Salida en avión hacia Ciudad de México.
19.35 – Llegada a Ciudad de México.
10.00 – Santa Misa con sacerdotes, religiosas, religiosos, consagrados y seminaristas (Homilía).
15.20 – Visita a la Catedral.
16.30 – Encuentro con los jóvenes en el estadio “José María Morelos y Pavón” (Discurso).
18.30 – Salida en avión hacia Ciudad de México.
19.35 – Llegada a Ciudad de México.
Miércoles 17 de febrero
8.35- Salida en avión hacia Ciudad Juárez. Estado de Chihuahua.
10.00 – Llegada al aeropuerto internacional “Abraham González” de Ciudad Juárez
10.30 – Visita al Centro de Readaptación Social (Cereso) número 3 (Discurso).
12.00– Encuentro con el mundo del trabajo en el Colegio de Bachilleres del Estado de Chihuahua (Discurso).
16.00– Santa Misa en el área de la feria de Ciudad Juárez (Homilía).
19.00– Ceremonia de despedida en el aeropuerto internacional de Ciudad Juárez.
19.15– Salida en avión hacia el aeropuerto de Ciampino en Roma.
10.00 – Llegada al aeropuerto internacional “Abraham González” de Ciudad Juárez
10.30 – Visita al Centro de Readaptación Social (Cereso) número 3 (Discurso).
12.00– Encuentro con el mundo del trabajo en el Colegio de Bachilleres del Estado de Chihuahua (Discurso).
16.00– Santa Misa en el área de la feria de Ciudad Juárez (Homilía).
19.00– Ceremonia de despedida en el aeropuerto internacional de Ciudad Juárez.
19.15– Salida en avión hacia el aeropuerto de Ciampino en Roma.
martes, febrero 9
“MENSAJE DEL PAPA FRANCISCO PARA ESTA CUARESMA"
“Misericordia quiero y no sacrificio” (Mt 9,13).
Las obras de misericordia en el camino jubilar
1. María, icono de una Iglesia que evangeliza porque es evangelizada
En la Bula de convocación del Jubileo invité a que «la Cuaresma de este Año Jubilar sea vivida con mayor intensidad, como momento fuerte para celebrar y experimentar la misericordia de Dios» (Misericordiae vultus, 17). Con la invitación a escuchar la Palabra de Dios y a participar en la iniciativa «24 horas para el Señor» quise hacer hincapié en la primacía de la escucha orante de la Palabra, especialmente de la palabra profética. La misericordia de Dios, en efecto, es un anuncio al mundo: pero cada cristiano está llamado a experimentar en primera persona ese anuncio. Por eso, en el tiempo de la Cuaresma enviaré a los Misioneros de la Misericordia, a fin de que sean para todos un signo concreto de la cercanía y del perdón de Dios.
María, después de haber acogido la Buena Noticia que le dirige el arcángel Gabriel, María canta proféticamente en el Magnificat la misericordia con la que Dios la ha elegido. La Virgen de Nazaret, prometida con José, se convierte así en el icono perfecto de la Iglesia que evangeliza, porque fue y sigue siendo evangelizada por obra del Espíritu Santo, que hizo fecundo su vientre virginal. En la tradición profética, en su etimología, la misericordia está estrechamente vinculada, precisamente con las entrañas maternas (rahamim) y con una bondad generosa, fiel y compasiva (hesed) que se tiene en el seno de las relaciones conyugales y parentales.
2. La alianza de Dios con los hombres: una historia de misericordia
El misterio de la misericordia divina se revela a lo largo de la historia de la alianza entre Dios y su pueblo Israel. Dios, en efecto, se muestra siempre rico en misericordia, dispuesto a derramar en su pueblo, en cada circunstancia, una ternura y una compasión visceral, especialmente en los momentos más dramáticos, cuando la infidelidad rompe el vínculo del Pacto y es preciso ratificar la alianza de modo más estable en la justicia y la verdad. Aquí estamos frente a un auténtico drama de amor, en el cual Dios desempeña el papel de padre y de marido traicionado, mientras que Israel el de hijo/hija y el de esposa infiel. Son justamente las imágenes familiares —como en el caso de Oseas (cf. Os 1-2)— las que expresan hasta qué punto Dios desea unirse a su pueblo.
Este drama de amor alcanza su culmen en el Hijo hecho hombre. En él Dios derrama su ilimitada misericordia hasta tal punto que hace de él la «Misericordia encarnada» (Misericordiae vultus, 8). En efecto, como hombre, Jesús de Nazaret es hijo de Israel a todos los efectos. Y lo es hasta tal punto que encarna la escucha perfecta de Dios que el Shemà requiere a todo judío, y que todavía hoy es el corazón de la alianza de Dios con Israel: «Escucha, Israel: El Señor es nuestro Dios, el Señor es uno solo. Amarás, pues, al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas» (Dt 6,4-5). El Hijo de Dios es el Esposo que hace cualquier cosa por ganarse el amor de su Esposa, con quien está unido con un amor incondicional, que se hace visible en las nupcias eternas con ella.
Es éste el corazón del kerygma apostólico, en el cual la misericordia divina ocupa un lugar central y fundamental. Es «la belleza del amor salvífico de Dios manifestado en Jesucristo muerto y resucitado» (Exh. ap. Evangelii gaudium, 36), el primer anuncio que «siempre hay que volver a escuchar de diversas maneras y siempre hay que volver a anunciar de una forma o de otra a lo largo de la catequesis» (ibíd., 164). La Misericordia entonces «expresa el comportamiento de Dios hacia el pecador, ofreciéndole una ulterior posibilidad para examinarse, convertirse y creer» (Misericordiae vultus, 21), restableciendo de ese modo la relación con él. Y, en Jesús crucificado, Dios quiere alcanzar al pecador incluso en su lejanía más extrema, justamente allí donde se perdió y se alejó de Él. Y esto lo hace con la esperanza de poder así, finalmente, enternecer el corazón endurecido de su Esposa.
3. Las obras de misericordia
La misericordia de Dios transforma el corazón del hombre haciéndole experimentar un amor fiel, y lo hace a su vez capaz de misericordia. Es siempre un milagro el que la misericordia divina se irradie en la vida de cada uno de nosotros, impulsándonos a amar al prójimo y animándonos a vivir lo que la tradición de la Iglesia llama las obras de misericordia corporales y espirituales. Ellas nos recuerdan que nuestra fe se traduce en gestos concretos y cotidianos, destinados a ayudar a nuestro prójimo en el cuerpo y en el espíritu, y sobre los que seremos juzgados: nutrirlo, visitarlo, consolarlo y educarlo. Por eso, expresé mi deseo de que «el pueblo cristiano reflexione durante el Jubileo sobre las obras de misericordia corporales y espirituales. Será un modo para despertar nuestra conciencia, muchas veces aletargada ante el drama de la pobreza, y para entrar todavía más en el corazón del Evangelio, donde los pobres son los privilegiados de la misericordia divina» (ibíd., 15).
En el pobre, en efecto, la carne de Cristo «se hace de nuevo visible como cuerpo martirizado, llagado, flagelado, desnutrido, en fuga... para que nosotros lo reconozcamos, lo toquemos y lo asistamos con cuidado» (ibíd.). Misterio inaudito y escandaloso la continuación en la historia del sufrimiento del Cordero Inocente, zarza ardiente de amor gratuito ante el cual, como Moisés, sólo podemos quitarnos las sandalias (cf. Ex 3,5); más aún cuando el pobre es el hermano o la hermana en Cristo que sufren a causa de su fe.
Ante este amor fuerte como la muerte (cf. Ct 8,6), el pobre más miserable es quien no acepta reconocerse como tal. Cree que es rico, pero en realidad es el más pobre de los pobres. Esto es así porque es esclavo del pecado, que lo empuja a utilizar la riqueza y el poder no para servir a Dios y a los demás, sino para sofocar dentro de sí la íntima convicción de que tampoco él es más que un pobre mendigo. Y cuanto mayor es el poder y la riqueza a su disposición, tanto mayor puede llegar a ser este engañoso ofuscamiento. Llega hasta tal punto que ni siquiera ve al pobre Lázaro, que mendiga a la puerta de su casa (cf. Lc 16,20-21), y que es figura de Cristo que en los pobres mendiga nuestra conversión. Lázaro es la posibilidad de conversión que Dios nos ofrece y que quizá no vemos. Y este ofuscamiento va acompañado de un soberbio delirio de omnipotencia, en el cual resuena siniestramente el demoníaco «serán como Dios» (Gn 3,5) que es la raíz de todo pecado. Ese delirio también puede asumir formas sociales y políticas, como han mostrado los totalitarismos del siglo XX, y como muestran hoy las ideologías del pensamiento único y de la tecnociencia, que pretenden hacer que Dios sea irrelevante y que el hombre se reduzca a una masa para utilizar. Y actualmente también pueden mostrarlo las estructuras de pecado vinculadas a un modelo falso de desarrollo, basado en la idolatría del dinero, como consecuencia del cual las personas y las sociedades más ricas se vuelven indiferentes al destino de los pobres, a quienes cierran sus puertas, negándose incluso a mirarlos.
La Cuaresma de este Año Jubilar, pues, es para todos un tiempo favorable para salir por fin de nuestra alienación existencial gracias a la escucha de la Palabra y a las obras de misericordia. Mediante las corporales tocamos la carne de Cristo en los hermanos y hermanas que necesitan ser nutridos, vestidos, alojados, visitados, mientras que las espirituales tocan más directamente nuestra condición de pecadores: aconsejar, enseñar, perdonar, amonestar, rezar. Por tanto, nunca hay que separar las obras corporales de las espirituales. Precisamente tocando en el mísero la carne de Jesús crucificado el pecador podrá recibir como don la conciencia de que él mismo es un pobre mendigo. A través de este camino también los «soberbios», los «poderosos» y los «ricos», de los que habla el Magnificat, tienen la posibilidad de darse cuenta de que son inmerecidamente amados por Cristo crucificado, muerto y resucitado por ellos. Sólo en este amor está la respuesta a la sed de felicidad y de amor infinitos que el hombre —engañándose— cree poder colmar con los ídolos del saber, del poder y del poseer. Sin embargo, siempre queda el peligro de que, a causa de un cerrarse cada vez más herméticamente a Cristo, que en el pobre sigue llamando a la puerta de su corazón, los soberbios, los ricos y los poderosos acaben por condenarse a sí mismos a caer en el eterno abismo de soledad que es el infierno. He aquí, pues, que resuenan de nuevo para ellos, al igual que para todos nosotros, las lacerantes palabras de Abrahán: «Tienen a Moisés y los Profetas; que los escuchen» (Lc 16,29). Esta escucha activa nos preparará del mejor modo posible para celebrar la victoria definitiva sobre el pecado y sobre la muerte del Esposo ya resucitado, que desea purificar a su Esposa prometida, a la espera de su venida.
No perdamos este tiempo de Cuaresma favorable para la conversión. Lo pedimos por la intercesión materna de la Virgen María, que fue la primera que, frente a la grandeza de la misericordia divina que recibió gratuitamente, confesó su propia pequeñez (cf. Lc 1,48), reconociéndose como la humilde esclava del Señor (cf. Lc 1,38).
Vaticano, 4 de octubre de 2015 - Fiesta de San Francisco de Asis
Francisco
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Movimiento Soledad Mariana
"Soledad Mariana" es un Movimiento de espiritualidad mariana y contemplativa, fundado en la Argentina en 1973, por el monje trapense Bernardo Olivera, actual Abad del Monasterio Nuestra Señora de los Ángeles de Azul, provincia de Buenos Aires.







